Ciudadanía cubana

La ciudadanía cubana se obtiene por origen o por naturalización. La ciudadanía de origen se adquiere por nacimiento.

La ciudadanía por nacimiento corresponde a los nacidos en Cuba, y a los nacidos en el extranjero de padre o madre cubanos que se encuentren en misión oficial o que cumplan los requerimientos de la ley. Tal concesión de la ley no alcanza a los nietos de cubanos nacidos en el exterior.

Los requisitos y formalidades para que los cubanos residentes en el exterior puedan registrar a sus hijos nacidos en otros países como cubanos, se inicia con la inscripción en el consulado cubano en el país de origen del niño.

Para hacer efectivo lo anterior, los consulados remitirán esa inscripción al Registro de Actos y Hechos de Cubanos en el Exterior donde quedara asentado el nacimiento. Este Registro emitirá cuantas certificaciones se requieran para acreditar que el inscrito es cubano.

Si la pretensión del inscrito incluye ser considerado además como cubano con residencia en Cuba, deberá viajar a la isla y solicitar su avecindamiento ante las autoridades de Inmigración y Extranjería. (Ver Avecindamiento en Trámites Migratorios)

La ciudadanía por naturalización corresponde a extranjeros con méritos excepcionales en favor de la República de Cuba o que cumplan las formalidades de la ley.  

La Constitución de la República establece que no se admitirá la doble ciudadanía, no obstante, aún no ha quedado regulada la forma en que se perdería la cubana cuando se haya adquirido otra.

La ciudadanía cubana puede perderse por renuncia, pero ésta debe ser declarada por autoridad competente porque no se admite la renuncia automática, aunque en la realidad se desconoce el procedimiento y autoridad ante quien presentar la solicitud de renuncia.

Lo anterior origina que muchos cubanos posean una extranjera sin haber perdido la cubana. Como consecuencia de este principio a los efectos de las autoridades cubanas estas personas siempre serán consideradas como nacionales y deberán entrar y salir del país como ciudadanos cubanos.

La no admisión de la doble ciudadanía es también un requisito para que un extranjero pueda adquirir la ciudadanía cubana. A tal fin deberá hacer renuncia previa a la ciudadanía de origen.

La ausencia de una Ley, Reglamento o normal legal de otro rango que haga efectiva los preceptos constitucionales antes mencionados, provoca una ausencia de procedimiento y opciones para los cubanos donde quiera que se encuentren y para los extranjeros.