CODIGO DE ETICA DE LOS MEDIADORES DE LA CORTE CUBANA DE ARBITRAJE COMERCIAL INTERNACIONAL

CAMARA DE COMERCIO DE LA REPUBLICA DE CUBA

RESOLUCIÓN 18 DEL 2007

POR CUANTO: El Decreto Ley nro. 250 de fecha 30 de Julio de 2007, “De la Corte Cubana de Arbitraje Comercial Internacional”, en su Disposición Especial Única, dispuso que la misma prestará servicios de mediación a las personas naturales y jurídicas que así lo interesen bajo los principios de neutralidad, equidad, confidencialidad y eficacia, en las materias susceptibles de transacción, desistimiento o negociación objeto del conocimiento de la expresada Corte.

POR CUANTO: La mediación es un proceso alternativo de resolución de conflictos, en el cual un tercero actúa como facilitador en la búsqueda de un acuerdo final por las partes, y quien está llamado a actuar con sujeción a determinados principios que favorezcan el entendimiento común y contribuyan, de manera efectiva, a la solución de los mismos.

POR CUANTO: En tal sentido, el Decreto Ley Nro. 250 “De la Corte Cubana de Arbitraje Comercial Internacional”, en su Disposición Final Segunda, facultó expresamente al Presidente de la Cámara de Comercio de la República de Cuba para poner en vigor un Código de Ética para Mediadores.

POR CUANTO: De conformidad con el expresado mandato legal, se hace necesario establecer aquellos principios de actuación profesional que deben regir la actuación de los mediadores de la Corte Cubana de Arbitraje Comercial Internacional.

POR TANTO: En uso de las facultades que me están conferidas:

RESUELVO

PRIMERO: Aprobar el siguiente:

CODIGO DE ETICA DE LOS MEDIADORES DE LA CORTE CUBANA DE ARBITRAJE COMERCIAL INTERNACIONAL

Artículo 1.- En su actuación como mediador, éste se regirá por el principio de confidencialidad, por lo cual el mismo no podrá comentar ni divulgar, en forma ni a persona alguna, lo que conozca producto del proceso de mediación.

Artículo 2.- El mediador está en la obligación de instruir a los mediados acerca de la esencia del proceso de mediación y a contribuir a su educación en cuanto a la manera más efectiva de resolver sus diferencias.

Artículo 3.- El mediador debe mostrar, en todo momento del proceso de mediación, una cuidadosa neutralidad en relación con los mediados.

Artículo 4.- Cuando un mediador mantenga relaciones de amistad, enemistad o algún grado de parentesco con cualquiera de los mediados, o de interés en el resultado del conflicto, el mismo deberá abstenerse de actuar en dicho proceso.

Artículo 5.- El mediador debe conducir el proceso de mediación desde su posición de facilitador, por tanto no intentará, en caso o forma alguna, de adueñarse de éste ni de decidir por los mediados.

Artículo 6.- El mediador deberá utilizar las técnicas propias del proceso en que actúa, haciéndolo de manera oportuna, y evitando, en todos los casos, la extensión innecesaria del mismo.

Artículo 7.- El mediador solo comenzará a conducir el proceso de mediación cuando esté convencido de la libre voluntariedad de los que resultarán mediados, aun cuando se trate de una mediación inducida.

Artículo 8.- Todo mediador debe proteger con celo profesional la información acumulada en el expediente de los casos en los que haya sido solicitado para intervenir.

Artículo 9.- El mediador no podrá usar su condición de conductor del proceso de mediación para satisfacer, en modo alguno, un interés personal.

Artículo 10.- La cortesía y la amabilidad deben presidir el trato del mediador con los mediados en el proceso.

Artículo 11.- El mediador debe cultivar la verdad y la honestidad siempre que transmita información acerca del proceso a los mediados, evitando, en su actuación frente a estos, el reflejo de coacción o amenaza alguna.

Artículo 12.- El proceso de mediación debe ser detenido y el mediador debe abstenerse de actuar, cuando, en cualquiera de sus fases, éste conozca que el conflicto que está mediando esta asociado a la comisión de un delito.

Artículo 13.- El mediador debe estar en disposición, en todo momento, de atender cualquier aclaración o consulta que le sea solicitada por los mediados en el proceso que conduce o haya conducido.

Artículo 14.- Las alternativas de solución sugeridas por el mediador, deben ser estrictamente ajustadas a los intereses de los mediados y no responder, en caso o forma alguna, al interés del mediador o de terceros.

Artículo 15.- Siempre que el mediador se percate de que el acuerdo logrado en el proceso que ha conducido:

a- es ilegal,

b- es producto del desinterés encubierto de los mediados,

c- es eminentemente favorable solo a uno de los mediados,

d- es inviable en su cumplimiento futuro, o

e- es producto de coacción o amenaza ejercida por uno de los mediados sobre el otro;

Debe hacérselo saber a los mediados e influir sobre estos, mediante sugerencias, para que modifiquen su acuerdo, eliminando cualquiera de las consecuencias antes consignadas.

Artículo 16.- Cuando el mediador se percate de que el acuerdo logrado en el proceso que ha conducido es producto del interés de los mediados en desacreditar el proceso mismo de mediación, el mediador debe abstenerse de continuar mediando, informándole a los mediados su decisión y el motivo de esta, e imponiendo de ello a la Corte.

Artículo 17.- Constituye una responsabilidad de todo mediador la designación de quien este llamado a intervenir en el proceso de mediación para resolver una situación sobrevenida que pueda afectar el desarrollo del mismo, debiendo para ello asegurarse de su calificación y actuación imparcial y veraz.

Artículo 18.- Cuando el mediador estime que una sesión de consulta con otros mediadores puede hacer el proceso más efectivo, debe requerir el apoyo inmediato de estos.

Artículo 19.- Todo mediador debe prestar apoyo y asesoramiento profesional a otro mediador en el momento en que ello le sea solicitado.

Artículo 20.- Cuando en un asunto deba intervenir un mediador principal y co-mediadores, quien orienta, organiza y decide finalmente acerca del proceso es el designado como mediador principal.

Artículo 21.- El mediador principal que actúa en un proceso de mediación con otros co-mediadores, debe atender y respetar el criterio de estos últimos e impedir en todo momento cualquier contradicción que perjudique la efectividad del proceso.

SEGUNDO: Notifíquese al Presidente de la Corte Cubana de Arbitraje Comercial Internacional y por su conducto a los árbitros y mediadores de la misma, publíquese en la Gaceta Oficial de la República de Cuba para general conocimiento, y archívese su original en la Dirección Jurídica de la Cámara de Comercio de la República de Cuba.

Dada en La Habana, a los trece días del mes de septiembre de 2007.

Raúl Becerra Egaña

Presidente